Ruta del Románico 


San Juste es un pequeño pueblo compuesto por unas pocas casas alineadas, muy próximo a Fiscal, a cuyo municipio pertenece. Se encuentra en la margen derecha del río Ara, a la entrada de un corto vallecillo abierto por el barranco también llamado de San Juste.

Uniendo las dos calles paralelas de la localidad se encuentra su iglesia, asimismo de reducidas dimensiones, que está bajo la advocación de los santos Justo y Pastor.

San JusteAl igual que muchas otras de la comarca de Sobrarbe, la iglesia de los santos Justo y Pastor sufrió numerosos cambios a partir del siglo XVI. Sería nuevamente reformada en el siglo XVIII, pero conserva pese a todo importantes elementos románicos del siglo XII.

El elemento de factura medieval más relevante hoy es su ábside románico. La curiosa estructura de su paramento esconde la torre campanario montada sobre él. A juzgar por su hueco interior, este ábside se cubre con bóveda de horno.

El interior de la iglesia muestra en la actualidad numerosas capas de enlucidos y pintura que ocultan murales de interés. Las catas realizadas hacen adivinar una interesante colección de pinturas del siglo XVI, consistente en una franja de tipo geométrico con policromías de rojo, amarillo y verde, sobre la que se sitúan diversos santos. Una adecuada restauración podrá permitir estas pinturas en todo su esplendor.

Tal vez la advocación de esta iglesia a los santos Justo y Pastor tenga relación con el culto a San Úrbez, tan arraigado en la comarca de Sobrarbe y quien fue, por cierto, un “santo transpirenaico”.

Úrbez nació en Burdeos, en el seno de una familia profundamente cristiana, y se dice de él que quiso cruzar los Pirineos para liberar las reliquias de los santos Justo y Pastor, pues éstas se encontraban en manos de los musulmanes. Luego, se retiraría a las montañas llevando una vida anacoreta. Son varios los lugares aragoneses donde se le supone su presencia. Primero en el cañón de Añisclo donde aún existe la cueva en la que se supone vivió el santo y donde existe una pequeña ermita que congrega gran devoción entre los pueblos próximos (Vio, Buerba, Nerín, Sercué y Gallisué). Y después se trasladó a la ribera del Ara, a Albella, pueblo en el que trabajó como pastor de ovejas y donde también se le suponen acciones milagrosas. Es aquí, en esta localidad también perteneciente al municipio de Fiscal y próxima a San Juste, donde se sitúa otra ermita dedicada a este santo.

Hasta el siglo XIX estaba vigente una curiosa institución, la de los romeros de Albella. Su función era realizar “el camino de San Úrbez”. Según la tradición, los romeros habían de acudir en caso de sequía en Albella a la cueva de Sestral –en el cañón de Añisclo– o si son requeridos en los pueblos de “o Quiñón” (Vio, Buerba, Nerín, Sercué y Gallisué). También podían ser llamados de Nocito, pues en ese pueblo había muerto el santo y allí había sido enterrado junto a los cuerpos de Justo y Pastor.

Todo encaja, ese camino de San Úrbez pasaba necesariamente por la iglesia de los santos Justo y Pastor de San Juste.

^  Subir ^