Ruta del Románico 


Las relaciones entre los habitantes del valle del Aure y los de los valles que integran la comarca del Sobrarbe han sido siempre muy estrechas. Los reyes de Aragón se convirtieron en señores del Valle del Aure en los comienzos del siglo XI, momento en que se construyeron torres y fortificaciones, como el castillo de Tramezaygues. Sería en el siglo XII, con el inicio de las peregrinaciones a Santiago de Compostela, cuando habría un gran número de viajeros que atravesaron estos valles, por lo que no es extraña la existencia de una influencia recíproca en el terreno cultural, arquitectónico y religioso entre estas poblaciones pirenaicas.

 

Aragnouet

 

Vallée d'Aure

Ejemplos románicos los encontramos en la mayoría de las localidades que integran el valle de Aure, a pesar que muchos de los templos fueron transformados a lo largo de los siglos XV-XVII con el añadido de nuevas capillas y torres, conservándose algunos elementos como crismones y ábsides semicirculares similares a los que aparecen en las iglesias románicas del Sobrarbe.

 

Ancizan

La iglesia parroquial de Ancizan fue reconstruida en el siglo XIX pero cuenta con una torre románica modificada en el siglo XVI con el añadido de un chapitel piramidal.

En Arreau, localidad situada entre Aure y Louron, su iglesia dedicada a San Exuperio conserva la portada original del siglo XI y en la parroquial de Notre-Dame todavía es apreciable su planta de origen románico y su crismón del siglo XI.

En Aulon se conserva una austera iglesia románica reformada a lo largo del siglo XVI, en el templo de San Martín de Barrancoueu el ábside semicircular nos da la pista de un origen románico para esta construcción con naves laterales datadas en el siglo XVI. Lo mismo que en Bazus-Aure donde la iglesia cuenta con una cabecera con un triple ábside semicircular.

La portada de la iglesia de San Félix de Girona de Cadéac-les-Bains, la capilla y la talla en madera de la virgen con niño de Saint Etienne de Gouaux, la iglesia de Grézian, las de Guchen, Ilhet, Jézeau, Lançon, Pailhac y Sarrancolin, todas ellas conservan pervivencias de un pasado románico en sus formas o en sus decoraciones.

 

Sobrarbe

El Sobrarbe ofrece un amplio y variado muestrario de arquitectura románica, herencia de un pasado cargado de historia.

El el conjunto monumental de Aínsa, declarado bien de interés cultural, encontramos la colegiata de Santa María, (siglos XI-XII) con su imponente torre, su claustro irregular y su pequeña pero interesante cripta, así como el castillo-ciudadela, en el que destaca la Torre de Homenaje, de planta pentagonal.

Muro de Roda es uno de los conjuntos más espectaculares de la provincia de Huesca. Su recinto amurallado data del siglo XI, en uno de sus extremos se levanta la iglesia de Santa María (siglo XVI), con tres ábsides sobre criptas, y en el otro extremo la pequña iglesia de San Bartolomé.

 

Muro de Roda

La iglesia de San Juan de Toledo, de estilo románico lombardo, alberga en su interior un interesante conjunto de murales de temas apocalípticos fechados en 1599.

En Santa María de Buil se encuentra uno de los ejemplares más significativos y antiguos del románico de Aragón, la iglesia de San Martín, levantada en el siglo XI y muy reformada en el XVIII.

 

Toncedo

Además de los castillos de Aínsa y Boltaña, en Abizanda y en Troncedo se conservan buenas muestras de construcciones con funciones defensivas y de comunicación. La torre de Abizanda, de 24 m de altura, se levanta sobre el basamento de una torre prerrománica, su cadalso de madera ha sido reconstruído recientemente. La torre de Troncedo, en estadode ruina, data del siglo XI, es de base pentagonal al exterior y pentagonal en el interior.

El conjunto religioso-militar de Samitier está estratégicamente enclavado sobre las paredes del Entremón, esá formado por un castillo de base hexagonal (Siglo XI) y la iglesia de los santos Emeterio y Celedonio, construída entre los años 1045 y 1055.

La ruta de as ermitas de Tella reocrre las tres ermitas románicas de la localidad (Santos Juan y Pablo, Nuestra Señora de Fajanillas y Virgen de la Peña) situadas en un espectacular paraje sobre el valle del río Yaga.

 

Vió

En el Valle de Vió (Ballivió) destaca la pequeña iglesia románica de Vió, del siglo XII y con interesantes murales en su interior, la iglesia de San Martín de Sercué (siglo XIII) y la iglesia de San Juan Bautista de Buisán (siglo XIII).

 

Sercué

En el valle del Ara merece la pena visitar el fondo del valle de Bujaruelo, donde se encuentran los restos de la ermita de San Nicolás y el puente medieval sobre el río Ara, y la portada de la iglesia de Jánovas (siglo XIII), trasladada a Fiscal para salvarla de las aguas del pantano.

 

Bujaruelo

En San Lorién podemos visitar su iglesia del siglo XII, y en Sarsa de Surta la estilizada torre de la iglesia de finales del siglo XI o principios del XII.

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