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El pueblo de Guaso, perteneciente al municipio de Aínsa-Sobrarbe, se encuentra situado a 780 m de altitud, a escasos 4 km al suroeste de Ainsa, en la margen derecha del río Ara antes de su desembocadura en el Cinca. El núcleo está formado por nueve barrios dispuestos al pie de El Tozal (Samper, el Arrabal, Bestreguí, la Closa, Santa Quiteria, El Puyal, El Grado y La Ribera) compuestos por pequeños grupos de casas distribuidas por la ladera sur del cerro y teniendo cada uno de ellos su iglesia, ermita u oratorio.
La parroquial del Salvador, ubicada en el barrio El Tozal, es una obra de estilo románico de los siglos XII-XIII, de planta rectangular, con nave única, cabecera con ábside semicircular orientado al este y una galería claustral anexa al costado sur, edificada entre los siglos XIII-XIV, dividida en cuatro tramos mediante arcos diafragma. Este atrio-pórtico presenta dos portadas gemelas, desde el cementerio al este y desde la fachada al oeste, y una tercera puerta abierta en arco de medio punto que da entrada al templo desde el claustro, salvando tres peldaños. El patio conserva elementos románicos de la construcción original.
El templo presenta modificaciones de los siglos XVI-XVIII visibles en el añadido de cinco capillas laterales y otra a los pies del templo, una sacristía y la torre adosada al ángulo noroccidental del edificio. La torre-campanario tiene planta cuadrangular y está compuesta por cuatro cuerpos separados por línea de imposta más el remate formado por un cuerpo octogonal cubierto por cúpula precedida de corredor y pretil de protección, abriéndose únicamente en el piso superior cuatro ventanales en arco de medio punto muy rasgados en los que se colocaron las campanas.
La cabecera presenta al exterior ábside semicircular en el que se abrió un vano en la parte central en arco de medio punto, encontrándose rematado con una línea de canecillos cóncavos y estando recorrido por dos pilastrillas lisas ornamentales de tipo lombardo que lo flanquean por ambos lados.
En el interior sus muros están totalmente enlucidos y ornamentados con gustos de los siglos XVIII-XIX.
Tanto el ábside como el muro meridional se encuentran construidos con fábrica de sillarejo dispuesto en hiladas uniformes, mientras que los anexos se construyeron de mampostería de menor calidad. La nave se cubre al interior con bóveda de cañón apuntado, mientras que el ábside semicircular lo hace con bóveda de cuarto de esfera y la capilla abierta a los pies de la nave lo hace con bóveda de crucería estrellada.

Situado a escasos metros de la iglesia se encuentra el esconjuradero, conocido popularmente como “Los Cuatro Pilares”, construcción de planta cuadrada, abiertos todos sus lados por arcos de medio punto, cerrada por bóveda esquifada y con cubierta piramidal. Hasta hace pocos años una cruz de hierro sobre una peana escalonada de piedra ocupaba el centro del pequeño templo. La utilidad de este edificio era la de cobijar al encargado de llevar a cabo el ritual de rezos y conjuros necesarios para alejar las tormentas, en un intento de prevenir las desgracias que pueden derivarse de ellas.
Otras ermitas: La Virgen de las Viñas, San Quílez, San Sebastián, Santa Águeda, Santa Quiteria.