Ruta de los intercambios


La localidad de Puértolas se encuentra situada a 1160 m de altitud, en las escarpadas estribaciones meridionales de la montaña de Castillo Mayor. Domina una espléndida panorámica sobre el valle del Cinca y los profundos quebrados del cañón de Añisclo. El hábitat se encuentra agrupado y en pendiente escalonada.

La torre defensiva denominada “Cárcel de Puértolas” se encuentra unida al portal de acceso al recinto de la parroquial de san Vicente mártir. Es una torre compacta de planta cuadrada realizada en sillarejo y piedra sillar, que presenta un zócalo en su costado meridional más escarpado. En la torre aparecen varias aspilleras abiertas en las esquinas de las dos plantas superiores con forma de gota al exterior y adinteladas y escalonadas al interior y como único vano una pequeña puerta abierta en altura, al este en la segunda planta, cubierta con dintel. Se ha perdido la coronación del edificio debido a que esta torre en un momento determinado fue desmochada.

El interior de la torre se estructura en tres plantas, aunque ha perdido altura, cubiertas las dos primeras por bóvedas de cañón y la superior con bóveda esquifada. Al recinto se accede a través de una puerta abierta en la planta intermedia sobre la que se conservan dos ménsulas pertenecientes a un matacán. Para bajar al piso inferior es necesario pasar a través de un hueco cuadrangular practicado en el suelo a modo de trampilla en el que se colocaría una escalera de mano. Este espacio ciego sería utilizado como almacén, aljibe o prisión. A la planta superior de la torre se accede por una escalera y en ella se abren dos aspilleras por paño.

Nos encontramos ante una construcción del siglo XVI que tendría una función inicial de defensa pero que posteriormente se destinó a cárcel como ocurrió en las cercanas localidades de Broto, Oto, Fiscal, etc.

En Puértolas se conserva la tradición, recogida por José Antonio Adell y Celedonio García, de la estancia del obispo de Tolouse, San Exuperio, en este lugar. Motivo por el cuál se celebra la fiesta pequeña de la localidad el día 14 de julio, festividad del prelado francés. La “Casa Exuperio” o “Casa Superio” de Puértolas conserva en un banco de piedra un signo grabado cuya realización dice la leyenda que fue obra del báculo del propio san Exuperio.

Un descendiente de esta casa Exuperio o Superio de Puértolas es protagonista de uno de los relatos relacionados con mosén Bruno Fierro de Saravillo.

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